Cambia tus creencias cambia tu vida

Por Jaguit Rabbi

Cambia tus creencias cambia tu vida

Luego de cientos de Encuentros Personales llegué a la conclusión casi determinante, de que la mayoría de las personas no creen que sus sueños pueden cumplirse. Por ejemplo, muchos desean una vida de pareja maravillosa, hablan de eso en voz alta, incluso ejecutan acciones para encontrar al príncipe o a la princesa deseada, pero cuando les pregunto si realmente creen que es posible, las respuestas oscilan entre: ¨no, los buenos hombres ya están ocupados¨, ¨no soy suficiente¨ y ¨ojalá¨.

Pensamiento, palabra, acción y creencia son los componentes de la semilla que sembramos en el Universo día a día y que en algún momento vamos a cosechar. De la misma manera que cuando sembramos en la tierra una semilla de lechuga, nunca vamos a poder cosechar arroz.

No tengo una prueba científica, pero mis experiencias me continúan demostrando que nuestras creencias tienen un peso determinante. Una creencia es como la señal de wi-fi: no se ve, pero te conecta exactamente con lo que queres. En este caso con lo que CREES.

Me arriesgo a decir, que, entre pensamiento, palabra, acción y creencia, la creencia tiene el 70% del peso. Por lo tanto, si tenemos creencias limitadas o negativas sobre nosotros o sobre la vida, va a ser casi imposible llegar a donde queremos, incluso si pensamos, hablamos y ejecutamos muchas acciones.

¿Cómo cambiar nuestras creencias y ponerlas a nuestro beneficio? Primero, hay que descubrir y formular en palabras la creencia que nos está jugando en contra. Suele tratarse de creencias sembradas durante la niñez y a través de las cuales vivimos en forma automática y sin conciencia. A estas creencias las llamamos en ALMA creencias básicas. Por ejemplo: las personas gordas siempre son tratadas con desprecio; haga lo haga nadie me va a querer; nunca voy a tener suficiente dinero; la vida es trabajo duro; una buena mujer hace lo que su marido dice; etc.   

Imagínense que la creencia cuelga de su cuello como un cartel de letras grandes que cualquier persona que pasa en su camino puede ver y leer, y, por lo tanto, darles y reflejar lo que está escrito. Entonces, si alguien cree que las personas gordas siempre son despreciadas, eso es lo que recibirá. Si alguien va a una cita con el cartel ¨haga lo que haga, nadie me va a querer¨, de ninguna manera recibirá un llamado al día siguiente.

El segundo paso es configurar la nueva creencia. La nueva creencia es elegida en forma consiente, en idioma positivo y en tiempo presente. Por ejemplo: ¨yo vivo en abundancia económica¨ y no: ¨no quiero sufrir por temas de dinero¨. El idioma positivo es fundamental porque el Universo no entiendo el ¨no¨.

El tercer paso es el más difícil. Desde el momento en que declaramos la nueva creencia, debemos empezar a actuar como si ya tuviéramos aquello que queremos lograr. Esto no significa salir a endeudarse con la tarjeta de crédito porque ¨vivo en abundancia¨, sino hacer acciones que traen abundancia acompañadas mañana y noche, de la nueva creencia. Si buscas al hombre de tus sueños, prepara una lista con todas las cualidades que quieres que tenga, empieza a practicar cómo es ser la mujer de un hombre así y a vivir como si te lo merecieras.

Este paso nos exige una imaginación muy fértil y también un entrenamiento en cuidar la alta frecuencia. Esto significa que nada de adentro (dudas, emociones, creencias negativas) ni nada de afuera (obstáculos, el qué dirán) nos desvíe del objetivo propuesto.

No se conformen con la esperanza, porque la esperanza es el deseo de que algo suceda. Practiquen y entrenen en crear sus creencias porque la creencia, cuando es sostenida en el tiempo, se transforma en la CONVICCIÓN de que lo que realmente quiero, va a suceder.  

Descubrir, formular y cambiar las creencias es uno de los ejercicios de GIMNASIO PARA LA VIDA. ¿Queres cambiar tu vida? ¡Ven a entrenar con nosotros!

Dejanos tu comentario